
Imagínate enterarte de alguna noticia sobre tu artista favorito o algún evento que te interese y llegas a tu casa, prendes la tele o la radio o la computadora y no hay luz, entonces compra el periódico pero desapareció y tu que mueres por saber todo acerca de ese acontecimiento QUE DESESPERACION!!!
La comunicación en la actualidad es muy importante para todos los aspectos en los que queramos desarrollarnos y por supuesto es fundamental tomar en cuenta a los medios de comunicación que aquí, son los protagonistas de las historias reales y ficticias que se entretelan día con día. Pero así como una chica cambia de look, un señor cambia de carro o un niño de juguete, los medios de comunicación cambian sus ideologías y sus técnicas para causar mayor impacto y penetrar de manera mas fácil en la lente del espectador.
Y es que la forma tradicional de las novelas, caricaturas, programas de concurso y series de comedia blanca definitivamente ya estaban dejando mucho que desear al menos en nuestro país, se decidieron poner en práctica proyectos adecuados al contexto mexicano y que de forma rápida y muy fuerte captaran la atención total del espectador. De esta forma se tomo la determinación en Televisa, el emporio de los Azcarraga Jean, de desatar la polémica a través de un nuevo programa que desde un principio causo grandes expectativas, ¿Cómo iban a encerrar en una casa artificial por mas de 2 meses a 12 individuos completamente desconocidos bajo cámaras y micrófonos juzgados por el publico televidente?.
Esto definitivamente iba contra la moral de muchos y la ética de otros pocos, ahora resulta que todos los mexicanos son muy santos, eso si no se le perdonaría a la televisora de San Ángel sin embargo el éxito fue mayor del que se creía, podía tener Big Brother el primer show de la realidad traído a tierra azteca. Es de reconocerse que era algo innovador y nuevo, la curiosidad y el morbo se hicieron presentes en las metes de todos los mexicanos quienes seguían día a día la vida de estos desconocidos que terminaron siendo populares y eso que varios se quedaron en el fracasado intento.
Desafortunadamente los mexicanos somos de acción retardada y después de algunas emisiones, salta a la vista la duda de si realmente se comportan como son en la vida real o se basan en un guión y contrato firmado previamente donde se especifica quien es eliminado primero, quien es el ganador, quien se vuelve famoso y quien se quedara en la nave del olvido. Pero frases como “Si wey”, “No wey” y demás frases celebres, se hacían notar ya en el vocabulario de niños, jóvenes y adultos que daba a notar que los resultados de este tipo de programas ya comenzaban a surgir efecto en la masa.
Las actitudes que empezaron a adoptar las personas eran sorprendentes y aquí se comprobó una vez más la capacidad de penetración y el grado de influencia que tienen estos programas y los medios de comunicación en general, que son los que hacen alarde de los reallitys, sobre la gente. Posteriormente surgieron mas programas de este tipo, algunos con éxito y otros que definitivamente se quedaron en el camino pero en la actualidad vemos que el domingo ya lo agarraron como el predilecto para sacar al aire los reallitys domingueros que chueco que derecho, permanecen vigentes.
Las ideologías y formas de actuar que transmiten estos programas de televisión no se veían desde hace muchos años, de hecho solo con pocos proyectos ha funcionado este método entre los que podemos mencionar Rebelde, La Academia y por supuesto el ya nombrado Big Brother. Pero tal parece que ahora esta de moda ir a hacer el casting para entrar a alguno de estos programas, quedar, ser famoso por un mes y después terminar en el simple auto-recuerdo que es cuando solamente tu revives el hecho de haber sido popular y reconocido por unos cuantos días.
Pero no solamente se le pueden acumular aspectos negativos a los medios de comunicación masiva, estos también han aportado características importantes para el desarrollo del país, el hecho de crear programas de barra inteligente y de critica y opinión sobre lo que sucede en el ámbito político y social también ayuda mucho. La critica que han recibido también es dura pero la labor que ejercen continuamente los buenos periodistas y los medios de calidad es de reconocerse y de satisfacción para el desarrollo de México.